En Bogotá, nueve de cada diez mujeres realizan trabajos domésticos y de cuidado no remunerado. Estas ocupaciones dificultan su acceso a la educación y el empleo, sin recibir remuneración económica, una realidad que amplía las brechas de desigualdad.
Las Manzanas del Cuidado, un modelo innovador en Bogotá, están transformando la manera en que las mujeres acceden a servicios esenciales de salud, educación y apoyo social.
El concepto está diseñado para atender las necesidades de las cuidadoras no remuneradas, que tradicionalmente han sido las encargadas de labores domésticas y de cuidado, pero cuya labor ha sido invisibilizada.
En políticas públicas como las Manzanas del Cuidado, las cuidadoras tienen un respiro y la posibilidad de construir o retomar sus profesiones. “La manzana del cuidado ha sido una bendición. Desde la inauguración he estado conectada con esta entidad que trae beneficios para todas las mamitas, cabezas de familia, cuidadores, las personas que vengan a este lugar. Es importante asistir para dejar ese estrés, esa preocupación, esas cargas que de pronto le llegan en la vida a uno. Ahí es donde hay como un respiro para poder salir adelante y no estresarse tanto y no enfermarse
La fundación recibe a 65 menores, 40 de ellos con alguna discapacidad. “Empecé a aconsejar a muchas mamás que llegaban con dolor por la enfermedad de sus hijos. Pasé por la misma situación y de ahí nació la idea de ayudar a otros padres con hijos que han nacido con discapacidad. Vi que los niños estaban encerrados en cuatro paredes y empezaron a llegar a la fundación, es bonito porque puedo ayudar a muchas personas. Mi objetivo principal es la inclusión y estamos enseñándoles el autocuidado de los niños”, narra Portilla.
Ahora asiste a la Manzana del Cuidado del barrio Mochuelo, en la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de la capital. Es una de las 20 manzanas o complejos que ofrecen servicios gratuitos a las mujeres cuidadoras.
En estos centros ubicados en diferentes zonas de la ciudad, principalmente con población en situación de vulnerabilidad, las mujeres pueden acceder a toda una oferta institucional que incluye actividades deportivas, programas para terminar la primaria o el bachillerato y habilidades que generen ingresos, como emprendimientos. Mientras tanto, personal de las manzanas las sustituye en el cuidado de sus hijos, personas con discapacidad o adultos mayores.
Claves tratados:
* Movilidad femenina: Cómo las Manzanas del Cuidado facilitan el acceso a servicios para las mujeres, mejorando su capacidad de movilidad y autonomía.
* Cuidado no remunerado: Aborda cómo este modelo pone en el centro de la política pública las labores de cuidado que realizan las mujeres, tradicionalmente invisibilizadas.
* Servicios integrales de apoyo: El enfoque integral de salud, educación y apoyo social, clave para el desarrollo de las comunidades.
* Desigualdad social: Cómo las Manzanas del Cuidado son una respuesta estructural a la desigualdad de género y el impacto del cuidado en la economía informal.
