La modernización del campo mexicano avanza con la implementación de sistemas de riego inteligente, una tecnología que permite producir más alimentos utilizando hasta 60 por ciento menos agua.
Uno de los proyectos piloto se desarrolla en el distrito de riego 016, en el estado de Morelos, donde autoridades y productores trabajan para mejorar la infraestructura hidráulica y optimizar el uso del agua en los cultivos. En la zona se rehabilitan canales y se introducen sistemas de riego por goteo que llevan el agua directamente a la raíz de las plantas.
Este método, además de reducir el desperdicio del recurso, permite aplicar fertilizantes de forma controlada en cada etapa del cultivo, lo que podría aumentar la producción agrícola hasta en un 25%.
En regiones como el módulo de riego del río Chalma, donde miles de pequeños productores dependen de la agricultura —principalmente de caña—, esta tecnología también abre la posibilidad de diversificar cultivos e incluso aumentar las cosechas a lo largo del año.
Aunque algunos agricultores han mostrado preocupación por los costos de electricidad que requieren las bombas del sistema, la tecnificación busca servir como ejemplo para impulsar su adopción en otras zonas del país.
El Gobierno de México prevé invertir cerca de 60 mil millones de pesos para modernizar el campo hacia 2026, con el objetivo de garantizar una producción agrícola más eficiente y sostenible frente a la creciente escasez de agua.
