Para reducir riesgos en las viviendas o negocios por el uso del gas LP, se debe atender ciertas normas internas para la prevención de siniestros como revisar de manera periódica la instalación de gas LP, ya que es altamente inflamable y puede suponer un riesgo de explosión si se produce una fuga y se acumula en un espacio cerrado. Además, es tóxico si se inhala y puede provocar asfixia.
El especialista, Ernesto Adolfo Hernández Rodríguez, aseguró que no hay cultura de la prevención de accidentes, por lo que son muy pocos los empresarios y propietarios de viviendas los que realizan el mantenimiento preventivo y correctivo de sus tanques de gas.
Indicó que, es importante tomar precauciones al utilizar el gas LP y asegurarse de que los aparatos que lo utilizan están bien ventilados, pues si se utiliza de forma segura, puede ser una fuente de combustible accesible; Sin embargo, una fuga de gas es un peligro grave que puede provocar una explosión o un incendio.
El primer paso es identificar el origen de la fuga. Si no se puede encontrar el origen de la fuga, debe abrirse todas las ventanas y puertas para ventilar la zona. Si la fuga es pequeña, quizá se pueda reparar con un sellador resistente al gas. Sin embargo, si la fuga es grande o si no hay seguridad de cómo repararla, lo mejor es ponerse en contacto con un profesional.
Por ley los comercios y viviendas que usan este combustible doméstico están obligados a realizar revisión de sus instalaciones, pero no lo hacen, ya que también existe la falta de vigilancia por parte de Protección Civil, que es la autoridad responsable de exigir que se cumpla la normativa.
Hernández Rodríguez explicó que, de acuerdo a la normativa, los comercios con instalaciones de gas LP deben realizar la revisión preventiva cada año y en el caso de los equipos como válvulas deben ser reemplazadas cada 5 años.
