El reciente incremento en los precios del petróleo está generando una presión directa sobre los costos de producción agrícola en Sinaloa, particularmente en el cultivo de maíz, uno de los pilares de la producción alimentaria del país, señaló Agustín Espinoza Laguna, secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina en la entidad.
Explicó que cuando sube el petróleo no solo se encarece el combustible, sino una parte importante de toda la cadena productiva del campo. En el caso del maíz, este impacto se refleja principalmente en cuatro componentes del costo de producción: fertilizantes, diésel para maquinaria agrícola, cosecha y transporte de la producción.
Detalló que uno de los primeros efectos se observa en el precio del diésel, insumo indispensable para las labores agrícolas. La preparación del suelo, la siembra, las aplicaciones de fertilizantes y agroquímicos, así como la cosecha con trilladoras dependen completamente de este combustible, por lo que cada aumento eleva el costo por hectárea que enfrentan las y los productores agrícolas.
A este escenario se suma el encarecimiento de los fertilizantes, particularmente los nitrogenados, cuyo proceso de fabricación depende en gran medida de insumos energéticos derivados del petróleo y del gas. Recordó que el maíz es uno de los cultivos que más fertilización requiere, por lo que cualquier incremento en estos insumos repercute directamente en el costo total de producción.
El líder campesino señaló que otro factor que incide en los gastos es la cosecha. La trilla del maíz implica el uso intensivo de maquinaria que opera con diésel, lo que provoca que el aumento en el combustible también encarezca esta etapa fundamental del proceso productivo.
Espinoza Laguna añadió que el transporte del grano representa igualmente un gasto significativo, ya que el traslado del maíz desde las parcelas hasta los centros de acopio o bodegas depende del transporte terrestre que utiliza diésel, elevando el costo por tonelada movilizada y reduciendo el ingreso final del productor.
Al analizar estos factores en conjunto, fertilizantes, combustible para maquinaria, cosecha y transporte, queda claro que el costo real de producir maíz en Sinaloa se ha incrementado de manera importante.
En este contexto, Espinoza Laguna subrayó la relevancia de la reunión que se realizará este martes en la Ciudad de México, donde se revisará el tema del precio del maíz. Señaló que en ese espacio debe considerarse la realidad que enfrentan actualmente los productores, especialmente el incremento en los costos de producción derivados del aumento en los energéticos y los insumos agrícolas.
Indicó que no se puede discutir el precio del maíz sin tomar en cuenta cuánto cuesta producirlo, ya que ignorar el incremento en los insumos significaría trasladar toda la presión económica al productor, poniendo en riesgo la rentabilidad del cultivo y la continuidad de la producción.
El dirigente de la COUC, recordó que el campo sinaloense ha sido históricamente un pilar de la seguridad alimentaria del país, por lo que en cualquier negociación sobre el precio del maíz debe reconocerse el costo real que enfrentan los productores para poder seguir sembrando y abasteciendo de alimentos a México.
