En relación al Día Internacional de la Mujer, el INEGI publicó en sus redes sociales su reporte anual sobre la situación de las mujeres en la economía mexicana, y los números cuentan una historia de avances reales, pero desigualdades salariales que persisten.
El reporte menciona que, casi 6 de cada 10 mujeres ocupadas trabajan en la informalidad y casi la mitad gana menos de un salario mínimo; sin embargo, en otros rubros como la proporción de mujeres con estudios de nivel medio superior y superior pasó de 27.2 a 38.3%, mientras que las que no terminaron la primaria se redujeron del 17 al 11.7%. Las mexicanas estudian más que nunca. El problema es lo que el mercado laboral hace con esa preparación.
De los 103.1 millones de personas mayores de 15 años en el país, 53.1% son mujeres. pero, su tasa de participación económica es de apenas 45.7%, frente al 75.1% de los hombres. Es decir, hay una brecha de casi 30 % entre quienes pueden o deciden trabajar, una diferencia que no es por falta de preparación sino por las estructuras que siguen poniendo a las mujeres en desventaja.
Y quienes sí logran incorporarse al mercado laboral enfrentan condiciones más precarias. De las 24.3 millones de mujeres ocupadas, 55.9% trabaja en la informalidad, sin seguridad social ni prestaciones. El 46.7% gana hasta un salario mínimo, frente al 34% de los hombres en la misma situación, y 5.6% no recibe ingresos en absoluto por su trabajo. Un dato que golpea especialmente: el 9.4% trabaja sin remuneración, más del doble que sus pares hombres.
Al respecto, el gobierno federal, está beneficiando a las mujeres con el recurso del programa de Mujeres del Bienestar, cuya acción trata de encontrar una justicia social a las mujeres que se hacen cargo del hogar y de la educación de sus hijos.
Pero muchos de estos apoyos del gobierno no solucionan totalmente el problema de las mujeres, ya que gran parte de ese dinero es destinado a medicamentos, tratamientos o rentas del lugar donde viven.
Son mujeres que trabajaron toda su vida por tener una mejor familia, pero que al final de cuentas, su situación sigue siendo precaria, por lo que, el gobierno trata que este apoyo las empodera como un sector fundamental en la sociedad.
