Las instalaciones de la fiscalía general del estado de Puebla registraron daños tras la manifestación del 8 de marzo. En el lugar quedaron consignas realizadas con pintura en paredes y accesos, además de huellas de fuego, luego de que algunas cartulinas con mensajes colocadas por las manifestantes fueran incendiadas.
Desde las primeras horas de este lunes iniciaron trabajos de limpieza y pintura en distintos puntos del inmueble. A pesar de los daños, la fiscalía reabrió sus puertas y operó con normalidad, con el ingreso de trabajadores a las instalaciones.
Por otra parte, el paradero fiscalía de la línea 3 de ruta permaneció cerrado debido a los destrozos en los cristales de la estación, aunque el servicio del Metrobús continuó operando mientras se realizaban las labores de reparación.
