Imelda Tuñón, viuda de Julián Figueroa, ha roto el silencio ante la supuesta demanda penal interpuesta por José Manuel Figueroa, quien aparentemente exige una reparación de daños que asciende a millones de pesos. La disputa surge a raíz de la filtración de una llamada privada donde se vertieron acusaciones delicadas, un hecho que Imelda asegura no se hizo con dolo, pero que ahora se resolverá ante un juez.
“Tiene derecho a demandar”: La desafiante postura de Imelda.
Lejos de mostrarse intimidada, Imelda fue contundente al declarar que, así como el cantante tiene derecho a expresarse legalmente, ella tiene todo el derecho a defenderse. “Ya lo veremos en los juzgados”, sentenció, asegurando que cuenta con pruebas contundentes y documentos legales para respaldar su verdad, más allá de simples palabras.
La polémica ha escalado a un nivel personal sumamente agresivo. Tuñón reveló que vive un calvario digital, recibiendo mensajes donde la tachan de “mentirosa, prostituta y drogadicta”, e incluso le desean la muerte diariamente. Ante esta situación, confirmó que está integrando una carpeta por violencia para hacer valer su voz ante lo que considera un intento de desprestigio que ya afecta su ámbito laboral.
Aunque Imelda evitó profundizar en temas relacionados con Maribel Guardia para evitar que la información se tergiverse, dejó claro que no desea que la actriz vaya a la cárcel y reconoció que Maribel está actuando como una “buena madre”. Mientras tanto, protege a su hijo de la toxicidad de las redes sociales, limitando su acceso a internet para que no se entere del escándalo que sacude a su familia. El desenlace de este enfrentamiento millonario promete ser uno de los más mediáticos del año.
