El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no habrá un acuerdo con Irán y que solo aceptará una “rendición incondicional” de ese país.
En los ataques iniciales, el pasado sábado, fueron asesinados el líder supremo iraní, Alí Jameneí, parte de la cúpula militar del país persa y otros cientos de personas, en cifras que han ido en aumento a medida que continúan los bombardeos de Washington e Israel.
Teherán ha respondido con ataques a Israel y varias bases militares y embajadas estadounidenses en países de la región, entre ellos Kuwait y Arabia Saudí.
Al menos seis militares estadounidenses han fallecido desde el comienzo de la guerra.
Anteriormente, Trump había asegurado en entrevistas a la prensa estadounidense que el Gobierno iraní quería dialogar, aunque Teherán lo ha negado.
Este es un momento delicado para el presidente republicano, ya que la operación militar junto a Israel ha generado críticas no solo entre sus detractores, sino también entre las bases trumpistas y su entorno más afín.
