El robo de mercancía en carreteras, conocido como rapiña, se ha convertido en un problema creciente que afecta a transportistas, empresas y consumidores en distintos puntos del país.
Diversos reportes señalan que este tipo de delitos genera pérdidas millonarias cada año y suele concentrarse en carreteras estratégicas donde circula una gran cantidad de carga.
Entre las zonas más afectadas destacan la autopista México-Querétaro, el Arco Norte, la México-Puebla y varias rutas del Bajío y el Golfo, donde grupos organizados aprovechan accidentes o bloqueos para saquear mercancía.
