En su más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el porcentaje de personas mayores de 18 años que leen materiales impresos o digitales; libros, revistas, periódicos, historietas o páginas web, ha caído más de 12 puntos porcentuales en el número de lectores en solo unos años.
La lectura está en peligro de extinción en México de acuerdo a los datos estadísticos que muestran un deterioro persistente del hábito lector entre la población. Por lo que, según analistas, el país enfrenta una crisis silenciosa que es leer, pensar y comprender textos que ha dejado de ser una práctica común, y esto tiene consecuencias profundas en la sociedad y en la educación.
Además, la cantidad de libros leídos por persona sigue siendo baja; cifras optimistas afirman que los mexicanos leen en promedio 3.2 a 3.8 libros al año, aunque es probable que estén tomando en cuenta cualquier tipo de lectura, incluso instructivos; sin embargo, significa que México tiene un rezago, ya que Estados Unidos lee 17 libros por año, Francia 14 y Japón 11.
En este sentido, el director de Soconusco Emergente, Víctor Briones Escobar, enfatizó la importancia de hacer una crítica sobre lo que se ha hecho o se ha dejado de hacer para impulsar la lectura y la comprensión lectora, tomando en cuenta que se requiere de una sociedad informada.
Briones Escobar también se refirió a que la comunicación surgida en las nuevas tecnologías ha influido positiva y negativamente en los hábitos de lectura en la sociedad, que ha pasado de una acción activa a pasiva.
La lectura no sólo es una actividad de entretenimiento, sino es la base para desarrollar pensamiento crítico, ampliar el vocabulario, comprender textos complejos y participar activamente en la vida cívica. Tener una población que lee poco es tener una sociedad con menos herramientas para cuestionar, investigar y formarse opiniones informadas.
