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La Copa del mundo llega a León y reafirma su historia como ciudad mundialista

Hace más de cinco décadas, León fue testigo de la magia del Mundial de 1970, cuando la histórica Copa Jules Rimet brilló en el suelo esmeralda y el mundo entero miró hacia esta ciudad apasionada por el futbol.

El 1986, volvió a latir al ritmo de la máxima fiesta deportiva, consolidándose como una plaza mundialista inolvidable.

Hoy, en el marco de sus 450 años de historia, León Capital Americana del Deporte vuelve a hacer historia al recibir el trofeo original de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la pieza más emblemática del futbol mundial, un símbolo elaborado en oro de 18 quilates que representa el sueño de millones de personas alrededor del planeta.

Ale Gutiérrez, presidenta municipal destacó que este momento marca un nuevo capítulo en la historia deportiva de la ciudad.

En las Copas del Mundo de México 1970 y 1986, el Nou Camp albergó 11 partidos, encuentros que reunieron a 10 selecciones nacionales y regalaron 42 goles que aún resuenan en la memoria colectiva.

León no sólo fue sede mundialista, fue escenario de historia viva, donde se escucharon himnos que cruzaron océanos y se vivieron tardes que paralizaron a la ciudad. Donde pisaron el césped del Nou Camp leyendas como Pelé, quien ya era un mito del futbol; el implacable goleador alemán Gerd Müler, y figuras internacionales que hicieron cada partido una postal para la historia y un capítulo imprescindible del relato mundialista.

El Tour del Trofeo comenzó el 3 de enero en Arabia Saudita y contempla 75 escalas en más de 150 días alrededor del mundo. En México estará del 28 de febrero al 22 de marzo, visitando nueve ciudades, y León es la segunda parada en territorio nacional.

Aunque no será sede oficial de partidos, León está estratégicamente ubicada entre Estadio Akron y Estadio Azteca, dos de las tres sedes mexicanas del torneo, lo que la convierte en un punto clave para recibir visitantes nacionales e internacionales.

Por su parte, la Gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse Muñoz Ledo mencionó que León es una ciudad que no se detiene, y que la visita del trofeo representa una oportunidad para inspirar a niños y jóvenes a lograr sus sueños.

Desde la histórica Jules Rimet en 1970 que iluminó el estadio Nou Camp y que dejó una huella imborrable en la historia, hasta el trofeo de la FIFA 2026 que vuelve a pisar el suelo leonés, donde han pasado generaciones enteras que crecieron entre goles, relatos mundialistas y sueños compartidos.

Hoy León vuelve a ser el centro del mundo, porque la Copa Mundial está en casa y con ella llega la emoción que une continentes, que despierta ilusiones y que nos recuerda que los grandes sueños sí pueden tocarse.

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