Skip to content

Presidenta Sheinbaum rechaza que busque un “partido de Estado”, tras críticas de la oposición y del PT

La reforma electoral que la presidenta Claudia Sheinbaum enviará al Congreso esta semana generó un choque político, pues el fin de semana, el Partido del Trabajo (PT), aliado de Morena, difundió un comunicado en el que advirtió que no acompañará ninguna iniciativa que implique un “retroceso democrático” y acusó que podría abrirse la puerta a un “partido de Estado”. En paralelo, un desplegado firmado por figuras de oposición como Diego Fernández de Ceballos, Manlio Fabio Beltrones y Francisco Labastida Ochoa alertó sobre riesgos para el equilibrio democrático y cuestionó la intención de modificar el sistema electoral.

En este contexto, en la mañanera de este lunes, la presidenta Sheinbaum respondió a las críticas y negó que su iniciativa busque concentrar el poder o reinstaurar un esquema hegemónico.

“No es verdad, no sé por qué lo hayan planteado (…) Lo más importante, la reforma que estamos planteando, es recuperar la esencia de la democracia, que es la representación del pueblo. La democracia es el poder del pueblo, no de los partidos políticos”.

“No les llama la atención un desplegado que salió el fin de semana firmado por Diego Fernández de Ceballos. Manlio Fabio Beltrones. Labastida. Y Alcocer. Todos creación de Salinas de Gortari. Todos. Es el mejor símbolo del PRIAN, de lo que fue el PRIAN desde Salinas de Gortari. Porque antes pues el PAN tenía, pero a partir de la llegada del neoliberalismo y particularmente de la llegada de Salinas y el fraude electoral, pues se constituye el PRIAN. Y ahora ellos, a mí me llamó la atención esta muestra de unidad”.

La mandataria planteó que la reforma se basa en dos ejes principales. Uno, que los llamados plurinominales, que la representación proporcional, no sea decidida por las cúpulas de los partidos políticos, sino sea decidida por la gente.

La mandataria planteó como segundo eje la reducción de costos del sistema electoral, incluyendo financiamiento de partidos, gasto del Instituto Nacional Electoral y de los organismos públicos locales electorales.

“No vamos al partido de Estado. Jamás, que si nosotros peleamos contra eso. Partido de Estado era un partido autoritario, un Estado autoritario. Porque la democracia en realidad en todo el periodo del PRI no se dio”.