Apenas 8% de las empresas con 10 o más empleados utiliza sistemas de inteligencia artificial, de acuerdo con el estudio “Inteligencia artificial en México:de la promesa al impacto económico”, elaborado por el Centro México Digital (CMD) a partir del Censo Económico 2024 del Inegi. Esa tasa coloca al país por debajo del promedio de la OCDE, que ronda 20.1%, y muy lejos de economías líderes como Dinamarca, Finlandia y Suecia, donde la adopción supera 35 por ciento.
El rezago funciona como un termómetro de competitividad, porque la IA ya opera como tecnología de propósito general, transversal a sectores productivos, similar a lo que representaron en su momento la electricidad o la Internet. Su impacto económico no depende únicamente de que existan herramientas disponibles, depende de capacidades previas como capital humano, infraestructura digital, inversión en innovación y calidad institucional.
“Lo primero que vemos es que estamos en una etapa muy temprana de la adopción, donde solo 8% de las empresas ya están utilizando inteligencia artificial”, dijo Alberto Farca, director de Investigación del Centro México Digital durante la presentación del estudio.
El documento insiste en la idea de que México todavía no alcanza una masa crítica de adopción, por lo que la trayectoria no está escrita. El país puede quedar atrapado en la inercia o acelerar con política pública e inversión.
La adopción en México avanza a dos velocidades, con una brecha estructural que reproduce desigualdades existentes en el tejido productivo. En empresas pequeñas, de 11 a 50 empleados, la adopción es del 6 por ciento. En grandes, de 251 o más, sube a 17 por ciento. La distancia equivale a 2.8 veces.
