Las aseguradoras suelen incluir en sus pólizas cláusulas que excluyen daños por vandalismo, terrorismo o motín, lo que puede dejar a los afectados sin indemnización si se reporta de manera incorrecta. Por ejemplo, si tu auto fue quemado durante un bloqueo y llamas diciendo “me quemaron el coche”, la aseguradora podría negarte el pago.
El secreto está en reportar el hecho inicial, no el resultado final. Si el vehículo fue sustraído con violencia, debes declarar un robo total con violencia, explicando que te bajaron, te amenazaron y se llevaron tu unidad. Lo que los delincuentes hagan después, como quemarlo o chocarlo, queda fuera de tu responsabilidad y no afecta tu reclamación.
Este procedimiento, simple pero crucial, puede significar la diferencia entre recibir o no la indemnización completa. Es información especialmente importante para conductores de transporte, taxistas o quienes viajan frecuentemente por carretera.
