La inflación en México se ubicó en 3.92 por ciento anual, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el Inegi.
El dato se mantiene dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México, sin embargo, refleja presiones en algunos sectores clave para el consumo diario.
Entre los rubros que registraron mayores incrementos destacan los relacionados con la vivienda, particularmente rentas y servicios, debido al aumento en costos de mantenimiento y operación.
Asimismo, los alimentos preparados fuera del hogar, como los que se venden en taquerías, mostraron alzas importantes, impulsadas por el encarecimiento de insumos como carne, tortilla y energía eléctrica.
Especialistas señalan que, aunque la inflación se mantiene en niveles controlados, los servicios continúan mostrando cierta resistencia a moderarse.
Con este resultado, la evolución de los precios seguirá siendo un factor clave en las próximas decisiones de política monetaria.