Los gobiernos de Puebla y Tlaxcala refuerzan la coordinación en materia de seguridad tras el asesinato de Alexandro y Karina, el matrimonio poblano que viajó a Tlaxcala el 19 de febrero y ya no regresó a casa.
Desde la XXV zona militar en la capital poblana el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, y la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar, instalaron una mesa de inteligencia interestatal junto con las fiscalías de ambas entidades y sus titulares Idamis Pastor de Puebla y Ernestina Carro de Tlaxcala para dar seguimiento puntual al caso y compartir información de manera permanente. También estuvieron presentes Samuel Aguilar Pala, secretario de gobernación de Puebla, el vicealmirante Francisco Sánchez, secretario de seguridad pública de Puebla y Francisco Antonio Enríquez comandante de la 25/a zona militar. Por parte de Tlaxcala asistieron José Mario Vega Hernández, comandante de la 23/a zona militar; Luis Antonio Ramírez, secretario de gobierno, Alberto Martín Perea Marrufo, Secretario de Seguridad Ciudadana entre otros funcionarios.
De acuerdo con las primeras líneas de investigación, el crimen habría ocurrido en territorio tlaxcalteca pero los cuerpos fueron hallados en Chignahuapan, Puebla; sin embargo, las autoridades piden prudencia y evitar especulaciones.
El mandatario poblano también informó que sostuvo una llamada con el hijo mayor del matrimonio, a quien le expresó su solidaridad y el compromiso de que habrá colaboración total para esclarecer los hechos.
Ambos gobiernos aseguraron que el trabajo conjunto busca garantizar justicia y evitar que un hecho de esta naturaleza quede impune.
