Durante meses hemos hablado de la carrera entre Estados Unidos y China por dominar la inteligencia artificial como si se tratara únicamente de quién entrena el modelo más potente o lanza antes la próxima versión. Pero el pulso empieza a desplazarse a otro terreno más delicado: el de las reglas del juego. Cuando un laboratorio acusa a otro de extraer capacidades de su sistema para acelerar el propio desarrollo, la discusión va más allá de lo técnico. Eso es exactamente lo que acaba de hacer Anthropic al denunciar campañas de “destilación” contra su modelo Claude.
La denuncia. En un texto publicado este lunes, la compañía afirma haber detectado “campañas a escala industrial” destinadas a extraer capacidades de Claude. Según su versión, las actividades atribuidas a DeepSeek, Moonshot y MiniMax habrían implicado más de 16 millones de consultas, interacciones de pregunta y respuesta, y se habrían canalizado a través de unas 24.000 cuentas fraudulentas, en violación de sus términos de servicio y de sus restricciones regionales de acceso.
La carrera y la sospecha. El anuncio de la firma liderada por Darío Amodei se produce en un contexto de tensión creciente alrededor del progreso de la IA china. Recordemos que DeepSeek alteró el panorama de Silicon Valley hace un año con el lanzamiento de R1, un modelo competitivo que se presentó como desarrollado a una fracción del coste de alternativas estadounidenses. El impacto fue inmediato en los mercados y reavivó el debate político en Washington sobre la ventaja tecnológica frente a China.
Destilar no siempre es trampa. La propia Anthropic reconoce que la destilación es una técnica habitual en el sector. Consiste, en términos simples, en entrenar un modelo menos capaz utilizando las respuestas generadas por uno más potente, algo que los grandes laboratorios emplean para crear versiones más pequeñas y económicas de sus propios sistemas. El problema, según la compañía, aparece cuando esa práctica se utiliza para “adquirir capacidades poderosas de otros laboratorios en una fracción del tiempo y a una fracción del costo” que supondría desarrollarlas de forma independiente. En ese caso, la destilación dejaría de ser una optimización interna para convertirse, siempre según Anthropic, en una forma de aprovechar el trabajo ajeno.
