Productores de Chihuahua transformaron un residuo agrícola en un producto con proyección internacional: carbón ecológico elaborado a partir de cáscara de nuez. Lo que antes se desechaba, hoy se convierte en briquetas de alto rendimiento para asador, con mayor duración y estabilidad térmica que el carbón tradicional.
El desarrollo surgió a partir de investigaciones en nanotecnología sobre carbón activado. Con el tiempo, el equipo creó un horno patentado que permite carbonizar la cáscara bajo un proceso controlado, seguido de molienda y compactación, logrando un combustible eficiente, con menos humo y menor generación de residuos, sin necesidad de tala de árboles.
Actualmente, el producto ya se comercializa en siete estados del país y se exporta a Estados Unidos. Ahora, la empresa se prepara para participar del 10 al 13 de marzo en Foodex Japan 2026, la feria agroalimentaria más importante de Asia, donde buscará abrir mercado en el continente asiático.
Parte de la producción se realiza en Gran Morelos, donde mujeres elaboran iniciadores naturales con candelilla, generando empleo local. El proyecto combina innovación, sustentabilidad y desarrollo regional, posicionando a Chihuahua como referente en el aprovechamiento inteligente de residuos agrícolas.
