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Rinden homenaje a José Tec Poot y Santiago Domínguez Aké

En el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, que se conmemora el 21 de febrero, se realizaron los Homenajes Ciclos de Vida dedicados al antropólogo José Tec Poot (póstumo) y al promotor cultural Santiago Domínguez Aké, como parte de la Agenda Estratégica del Mes de Febrero enfocada en la preservación y revaloración de la cultura maya.
La actividad fue resultado del trabajo coordinado entre la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad, a través de su Unidad Regional Yucatán, y el Programa Institucional de Estudios del Pueblo y la Cultura Maya de la Universidad Autónoma de Yucatán, con el objetivo de reconocer a figuras fundamentales en la defensa, estudio y difusión de la lengua y la cultura maya.
Durante su intervención, la representante de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad, Nidelvia Vela Cano, subrayó el profundo valor simbólico del homenaje, al recordar que se trata de un reconocimiento largamente esperado desde la propia instancia que José Tec Poot ayudó a consolidar.
“Este homenaje es especialmente significativo porque, a pesar de los reconocimientos que recibió en otros espacios, la Unidad Regional no había tenido la oportunidad de honrar formalmente a quien fue su primer jefe y uno de sus pilares fundacionales”, expresó.
Asimismo, destacó que estos homenajes buscan visibilizar a quienes iniciaron procesos clave para la revaloración de la lengua y la identidad maya, mucho antes de que existieran condiciones sociales más favorables.
“José Tec Poot levantó la voz y se asumió como maya en una época en la que la discriminación era muy fuerte; ese acto marcó un antes y un después en la historia de la unidad y del movimiento cultural”, señaló.
Agregó que estas actividades forman parte de una etapa de cierre y reflexión institucional, tras la transformación de la Unidad Regional de Culturas Populares, y representan una oportunidad para reconocer a quienes sentaron las bases del trabajo cultural que hoy continúa.
“Honrar a quienes iniciaron este camino es también reafirmar nuestro compromiso con la lengua, la cultura y la identidad de los pueblos originarios”, afirmó.
En la primera mesa, dedicada a José Tec Poot, el académico Fidencio Briceño Chel resaltó su visión crítica de la antropología y su aporte a una perspectiva descolonizadora, al promover que los pueblos mayas fueran reconocidos como sujetos vivos de conocimiento y no únicamente como parte del pasado.
“Nos enseñó que no somos solo historia; somos mayas vivos, con lengua, cultura y presente”, se enfatizó durante el encuentro.
Por su parte, el antropólogo José Manuel Tec Tun compartió un testimonio personal y reflexivo en el que destacó no solo la trayectoria académica del homenajeado, sino también su dimensión humana y su impacto formativo en generaciones de jóvenes mayahablantes. A partir de su experiencia directa, subrayó la visión transformadora de José Tec Poot, quien cuestionó las miradas tradicionales de la antropología y abrió camino a una comprensión viva y contemporánea del pueblo maya.
“Su legado fue impulsar una antropología comprometida, que partiera de la comunidad y del orgullo de nuestra identidad”, recordó.
La segunda mesa estuvo dedicada a Santiago Domínguez Aké, reconocido por su amplia trayectoria como promotor, alfabetizador y difusor de la lengua maya.
Antropólogo, escritor y profesor maya, Domínguez Aké estudió en la ciudad de Motul, cursó la preparatoria en Mérida y realizó la Licenciatura en Antropología en la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán.
A lo largo de su carrera, se desempeñó como promotor bilingüe en la Dirección General de Culturas Populares y ha impartido clases de lengua maya en diversos planteles académicos, así como cursos relacionados con la medicina y la fisioterapia maya.
El acto reunió a académicas y académicos, estudiantes, familiares y representantes de instituciones culturales, quienes coincidieron en la importancia de reconocer a quienes han dedicado su vida a la preservación del patrimonio lingüístico y cultural de los pueblos originarios.

Estas actividades se inscriben en los esfuerzos institucionales por fortalecer el reconocimiento de la diversidad cultural y lingüística, así como por fomentar el orgullo y la continuidad de las lenguas originarias en los ámbitos académico y social.