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Cuaresma: tradición y fe sin carne en la mesa

Cada año, con la llegada de la Cuaresma, las mesas cambian de aroma y sabor. Los guisos de carne se sustituyen por platillos con pescado, lentejas o verduras, mientras millones de fieles se preparan espiritualmente rumbo a la Semana Santa. La tradición comienza el Miércoles de Ceniza, cuando la ceniza en la frente recuerda el llamado a la reflexión y la conversión, según informo, el padre Jorge Martínez Ruz, Coordinador de la Pastoral de Comunicación de la Arquidiócesis de Yucatán.

Durante estos 40 días, dijo, la Iglesia católica invita a practicar la abstinencia de carne todos los viernes, además del Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. No se trata solo de cambiar el menú, sino de asumir un pequeño sacrificio como símbolo de fe y solidaridad, evocando la pasión de Jesucristo.

La norma aplica para mayores de 14 años, mientras que el ayuno —hacer una comida fuerte al día— corresponde a personas entre 18 y 59 años, salvo condiciones de salud que lo impidan. Más allá de la obligación, muchas familias mantienen la práctica como una herencia cultural que fortalece la identidad y la convivencia.

Así, entre recetas tradicionales y momentos de oración, la abstinencia se convierte en un gesto cotidiano que trasciende lo gastronómico. En cada viernes sin carne, los creyentes encuentran una oportunidad para renovar su compromiso espiritual y vivir la Cuaresma con sentido y propósito.