Skip to content

Organizan manifestación en contra de impuesto a millonarios en Estados Unidos

Silicon Valley está haciendo las maletas ante la simple propuesta de un nuevo impuesto que grave a las fortunas de más de mil millones de dólares. De hecho, algunos millonarios ya han puesto pies en polvorosa y se han comprado una (o varias) mansiones en Miami para no tener que pagarlo.

A alguien le preocupa tanto este éxodo de millonarios que incluso ha tomado la iniciativa de defenderlos ante el temor de que abandonen California por evitar los impuestos altos. Incluso ha convocado manifestaciones en las calles de San Francisco. Para sorpresa de nadie, la prensa que fue a cubrir el evento y quienes fueron a burlarse de la manifestación superaron en número a quienes se manifestaban.

¿Es que nadie piensa en los millonarios? Derik Kauffman, un joven 26 años fundador de la startup de IA RunRL y recién salido de la incubadora de proyectos Y Combinator, entidad que fue presidida por Sam Altman entre 2015 y 2019, ha sido el impulsor del movimiento “Marcha por los Multimillonarios”.

Según recoge el medio local San Francisco Examiner, Kauffman impulsó el evento para oponerse a la propuesta de impuesto a la riqueza en California y cambiar la percepción pública sobre los ricos. El joven admitió que no tenía constancia de que ningún multimillonario tuviera intención de asistir a la manifestación que defendía sus intereses, pero quería mostrar la contribución de las grandes fortunas a la economía local.

Rumores de un impuesto que han causado una tormenta. La iniciativa de Kauffman surgió como respuesta a la propuesta del sindicato SEIU United Healthcare Workers West para crear un impuesto del 5% a las fortunas superiores a 1.000 millones de dólares, excluyendo bienes raíces y pensiones. Según el sindicato, esta media afectaría a unos 200 residentes californianos y se recaudaría unos 100.000 millones en los siguientes cinco años. Lo recaudado se destinarían a compensar los recortes en educación, sanidad y asistencia social de la administración Trump.

El impuesto se aplicaría de forma retroactiva a quienes vivieran en el estado en 2026, pero para que la iniciativa pueda considerarse en una votación de noviembre de 2026 necesita el apoyo de 875.000 firmas. De hecho, la iniciativa ni siquiera cuenta con el apoyo del gobernador de California, Gavin Newsom, que se opone frontalmente al impuesto y trabaja para bloquearla.