Ya son 40 años de historia, de haber organizado el Carnaval de la comunidad LGBT en Champotón, pero hoy, Miguel Mateo dice adiós, dice estar cansado, enfermo, aunque no dejará de vivir las fiestas con su participación individual.
A lo largo de los años ha confeccionado diversos trajes, también ha organizado esta festividad entre la comunidad pero ahora, le resulta difícil salir a buscarlos, a invitarlos, y por ello, decide retirarse para dejar la responsabilidad a otras personas.
Miguel Mateo a lo largo de su historia recuerda haber realizado coronaciones en el clandestinaje, cuando era prohibido participar y que en una ocasión en pleno festejo dentro de una disco, llegaron las autoridades judiciales a detenerlos, y todos salieron huyendo.
Pero insiste, en aquellos tiempos la cerrazón era mayor y todo era, de manera clandestina porque hasta la autoridad judicial, llegó por ellos.
Ellos convivían en el clandestinaje, pero se mantuvieron unidos entre ellos aunque solo eran 12 personajes y los recuerda, a cada uno.
Pero hoy la historia es diferente, ahora, pueden participar libremente porque gozan, de la inclusión, que antes no existía para poder expresarse libremente y ser, lo que hoy aseguran, identificarse plenamente.
Ahora dice adiós a la organización del Carnaval de la comunidad, y espera que quienes están a cargo sigan realizando un buen trabajo para mantener esta festividad y sobre todo, que la autoridad lo permite.
