La activista mexicana Samara Martínez, defensora del derecho a la eutanasia en México, generó polémica en redes sociales después de denunciar públicamente a Aeroméxico por un trato que considera inhumano. La situación se desencadenó cuando Samara solicitó apoyo a la aerolínea para transportar la máquina que la mantiene con vida, ya que padece una falla renal crónica.
La respuesta de un representante de Aeroméxico fue lo que desencadenó la indignación de Samara y sus seguidores en redes sociales: “Las sillas de ruedas son para personas con discapacidad, no para cajitas”. Esta respuesta no solo fue percibida como insensible, sino que también reflejó una falta de comprensión sobre la situación médica de Samara y la importancia de la máquina para su supervivencia.
“¡No es una cajita, es lo que me mantiene viva!”, expresó Samara en su denuncia pública. La activista exige que Aeroméxico mejore sus protocolos para atender a pacientes terminales y reconozca que no se trata de equipaje, sino de dignidad y derechos humanos.
La reacción en redes sociales no se hizo esperar, con muchos usuarios expresando su apoyo a Samara y condenando el trato recibido por parte de Aeroméxico. La indignación se centra en la falta de empatía y comprensión mostrada por la aerolínea, lo que ha generado un debate sobre los derechos de las personas con discapacidad y los pacientes terminales en México.
Aeroméxico aún no ha emitido un comunicado oficial sobre el incidente, pero la presión pública y la atención mediática han puesto en evidencia la necesidad de revisar y mejorar los protocolos de atención a pasajeros con necesidades especiale