Productores agrícolas de diversas comunidades de Yucatán han encendido las alertas ante el aumento en la presencia de tejones que están causando daños en milpas y zonas citrícolas, afectando directamente la producción y la economía de las familias del campo. Este fenómeno, que se ha intensificado en los últimos años, ha sido relacionado con factores ambientales y cambios en el uso del suelo.
La investigadora Inés Ortiz Yam, académica de la Universidad Autónoma de Yucatán, explicó que en los últimos tres años se han documentado al menos 12 incursiones de manadas de tejón en parcelas agrícolas, tanto en territorio yucateco como en comunidades cercanas de estados vecinos. Estos animales ingresan a las milpas en busca de alimento, provocando pérdidas en cultivos básicos que son esenciales para la subsistencia de los productores.
Entre las localidades afectadas se encuentran municipios como Buctzotz, Valladolid y Tzucacab, donde campesinos han reportado daños constantes en sus siembras. De acuerdo con la especialista, la presencia de estos animales podría estar relacionada con la pérdida de su hábitat natural, obligándolos a desplazarse hacia zonas agrícolas.
Entre las causas que favorecen este fenómeno se encuentran las sequías prolongadas, los incendios forestales y el crecimiento de proyectos de infraestructura, energía y desarrollo inmobiliario, los cuales han modificado el entorno natural y los patrones de comportamiento de diversas especies silvestres.
Ortiz Yam señaló que, aunque no existe aún un estudio que cuantifique con exactitud el impacto económico, la frecuencia de estos incidentes refleja una problemática creciente que requiere atención y análisis. Además, advirtió que esta situación evidencia los efectos de la transformación ambiental en la región.
Especialistas coinciden en que es necesario impulsar estrategias que permitan proteger tanto la biodiversidad como la actividad agrícola, a fin de reducir conflictos entre la fauna silvestre y las comunidades rurales.
