El 13 de febrero, un día antes del Día de San Valentín se celebra el Día Mundial del Soltero.
Como contraste al celebradísimo en todo el mundo Día de los Enamorados, este día se creó espontáneamente como homenaje a todos los solteros o singles del mundo (solteros y solteras, divorciados y divorciadas, separados y separadas, viudos y viudas) que no celebran el Día de los Enamorados, por encontrarse sin pareja.
Aunque el Día Mundial del Soltero no es tan popular como el Día de los Enamorados, se celebra sobre todo a través de las redes sociales e incluso muchas organizaciones y empresas lanzan paquetes u ofertas para los singles, ya sean viajes, citas a ciegas, compras, fiestas, etc.
En algunos países como EEUU, Inglaterra o Canadá, se celebra esta fecha como un auténtico antisan valentín, y se lanza el mensaje de que lo más importante es quererse a uno mismo.
En China celebran el Día del Soltero el 11 de noviembre (11 del 11) por el hecho de que el número 1 representa a una sola persona.
Soltería, estado en evolución
A lo largo de la historia, el concepto de soltería ha evolucionado considerablemente. En tiempos pasados, ser soltero a menudo se veía como una especie de estigma. Las personas que permanecían solteras eran a veces consideradas fuera de lo común o menos deseables, especialmente en sociedades donde el matrimonio era visto como un objetivo esencial.
Sin embargo, en las últimas décadas, especialmente a finales del siglo XX y principios del XXI, la percepción de la soltería ha cambiado notablemente. Hoy en día, se reconoce que el estar soltero puede ser una elección poderosa y llena de oportunidades. Muchas personas decenas eligen enfocarse primero en su desarrollo personal y profesional antes de considerar una relación seria.
Además, el aumento de la independencia económica y los cambios en las expectativas de género han permitido que más personas elijan la soltería sin el miedo o el estigma que históricamente la acompañaban. En este sentido, la soltería se ha convertido en un estado respetado y valorado, permitiendo a las personas disfrutar de la libertad de analizar su vida sin la necesidad de estar en una relación romántica.
