La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) ha autorizado a Logos Space Services a desplegar hasta 4.178 satélites de banda ancha en órbita baja terrestre. Hace unos días también descubrimos que Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, se subía a bordo de la carrera del internet satelital para clientes corporativos con la aprobación de unos 5.408 satélites. La órbita baja terrestre comienza un nuevo periodo de competencia en el que, hasta ahora, Starlink dominaba.
Por qué importa. Starlink domina el sector con aproximadamente 9.600 satélites operativos de los cerca de 14.000 que actualmente orbitan la Tierra, según datos de la Agencia Espacial Europea. La reciente aprobación de los satélites de Logos comienza a resquebrajar esa hegemonía que hasta ahora tenía la empresa de Elon Musk. Tal y como cuenta Satnews, el regulador estadounidense, bajo la dirección de Brendan Carr, ha adoptado un enfoque más ágil para aprobar megaconstelaciones y mantener el liderazgo espacial de Estados Unidos.
Quién está detrás. Logos Space Services fue fundada en 2023 por Milo Medin, exdirector de proyecto en la NASA y exvicepresidente de servicios inalámbricos en Google, junto al veterano Rama Akella. Según SpaceNews, la compañía, con sede en Redwood City (California), cerró el año pasado una ronda de financiación Serie A de 50 millones de dólares liderada por U.S. Innovative Technologies (USIT), el fondo de inversión del empresario Thomas Tull que también ha apostado por empresas como Anduril o Stoke Space.
El plan de despliegue. Tal y como apunta el medio, los satélites operarán en siete capas orbitales diferentes, situadas entre 870 y 925 kilómetros de altitud, con inclinaciones que van desde los 28 hasta los 90 grados. La normativa de la FCC exige que Logos lance y opere la mitad de la constelación en los próximos siete años, completando el despliegue total antes del 30 de enero de 2035.
Según ha declarado el propio Medin a SpaceNews, la compañía solo necesita aproximadamente una cuarta parte de los satélites propuestos para atender a sus clientes globales. El objetivo es tener el primer satélite operativo en órbita para 2027.
La diferencia clave con Starlink. Mientras que Starlink se centra en ofrecer internet doméstico y de consumo, Logos se presenta como una alternativa especializada para usuarios empresariales y gubernamentales, muy similar a la propuesta de Blue Origin. Según la compañía, la constelación utilizará bandas de espectro de alta frecuencia (V, E, Ka y Q/V), que permiten haces extremadamente estrechos y difíciles de interceptar o bloquear, especificaciones ideales para los conflictos bélicos que tenemos en curso actualmente.
