La industria del entretenimiento sigue conmocionada tras la confirmación oficial de la causa de muerte de Catherine O’Hara, la querida actriz canadiense de 71 años recordada por encarnar a la mamá de Kevin McCallister en Mi pobre angelito y por su trabajo en Schitt’s Creek y Beetlejuice.
Según el certificado de defunción que emitió la Oficina del Médico Forense del Condado de Los Ángeles este lunes 9 de febrero de 2026, la causa inmediata de su fallecimiento fue una embolia pulmonar, un coágulo de sangre que bloqueó una arteria en sus pulmones. Como condición subyacente, el documento señala que O’Hara padecía cáncer de recto, enfermedad que no se había hecho pública antes.
Este detalle arroja nueva luz sobre las últimas semanas de la actriz, quien había sido descrita por su agencia como víctima de una “breve enfermedad” cuando se anunció su fallecimiento el pasado 30 de enero de 2026. Pese a que no se dieron detalles en ese momento, fuentes médicas confirman ahora que su condición respiratoria empeoró rápidamente y requirió atención de emergencia antes de su fallecimiento.
O’Hara fue incinerada tras su muerte y sus restos fueron entregados a su familia, encabezada por su esposo Robert “Bo” Welch.
🌟 Una carrera legendaria y multifacética
A lo largo de más de cinco décadas de carrera, Catherine O’Hara se consolidó como una de las figuras más versátiles de Hollywood. Originaria de Canadá, su trayectoria incluyó comedia, drama y roles memorables que marcaron generaciones. Además de sus icónicos papeles en Home Alone y Beetlejuice, obtuvo reconocimiento mundial por su interpretación de Moira Rose en Schitt’s Creek, papel que le valió premios Emmy y el cariño de millones de fans.
Además, su carrera reciente incluía trabajos en series como The Studio y otras producciones que demostraron su capacidad para reinventarse y mantenerse vigente en una industria cambiante.
📽️ Legado y reacciones en el mundo del espectáculo
La noticia de la revelación de su causa de muerte ha generado una ola de tributos en redes sociales y entre colegas del medio. Actores, directores y fanáticos de todo el mundo han recordado no solo su talento, sino también su humor único y su enorme humanidad fuera de cámaras.
Mientras el público aún lamenta su partida, la figura de Catherine O’Hara permanece como un ícono del cine y la televisión.
