Lobita”, una perrita que desde hace años forma parte del paisaje cotidiano del Hospital Infantil “Eva Sámano de López Mateos”, podrá seguir viviendo en el lugar que ha sido su hogar. Un juez federal concedió un amparo que impide su retiro forzoso y ordena a las autoridades garantizar su protección.
La canina lleva cerca de ocho años recorriendo los jardines y áreas de estacionamiento del hospital, donde se ganó el cariño de personal médico, pacientes y familias, quienes la reconocen como una presencia constante de acompañamiento emocional durante las estancias hospitalarias.
El caso tomó relevancia luego de que trascendiera la intención de retirarla de las áreas comunes del nosocomio, lo que encendió alertas entre organizaciones y defensores de los derechos animales. Ante este escenario, la abogada Stephany Rodríguez Hernández promovió un juicio de amparo indirecto, el cual derivó en la suspensión de plano dictada por el Juzgado Cuarto de Distrito.
La resolución judicial establece que ninguna autoridad puede ejercer actos de maltrato, captura o traslado de “Lobita”, además de prohibir cualquier intento de sacrificio. Asimismo, se vinculó al Ayuntamiento de Morelia para que asuma la responsabilidad de velar por su bienestar y garantizar un trato digno.
Minerva Bautista Gómez, directora del Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), informó que el organismo dará seguimiento al cumplimiento de la medida cautelar, a fin de que se respeten los lineamientos legales y se preserve la integridad de la perrita.
El fallo no solo protege a “Lobita”, sino que también sienta un precedente sobre la defensa del bienestar animal en espacios públicos, donde la convivencia con animales comunitarios ha generado vínculos sociales y emocionales difíciles de ignorar.
