Este viernes, promotores y guías turísticos del municipio de Tequila realizaron una manifestación pacífica poco común. En protesta, cortaron y desecharon los chalecos que les fueron impuestos por la administración municipal hoy bajo investigación.
En plena zona turística de Tequila, guías y promotores alzaron la voz de una forma simbólica: con tijeras en mano, cortaron los chalecos que durante meses estuvieron obligados a portar.
Estas prendas les fueron entregadas durante la administración del alcalde Diego “N”, actualmente detenido. De acuerdo con el sector, antes de ese periodo nunca se les exigió uniforme alguno para desempeñar su trabajo.
El inconformismo, aseguran, no era solo por la imposición del chaleco, sino por su color, el cual identifican con un partido político y que, afirman, correspondía a material sobrante de campaña.
Además, denunciaron que el chaleco no fue gratuito: cada trabajador tuvo que pagar 250 pesos y, en caso de no portarlo, podían ser sancionados con multas de hasta 2 mil 500 pesos.
A esto se suma el incremento en el costo de las credenciales oficiales para guías turísticos, que pasó de 300 a 400 pesos sin explicación clara. Incluso señalaron que, al momento de entregar los chalecos, se les pidió no revelar que habían pagado por ellos, pues públicamente se dijo que habían sido regalados.
Otro de los reclamos principales es el aumento al cobro turístico. Desde enero de este año, el costo por recorrido pasó de 25 a 50 pesos, lo que incluye una pulsera. Los guías aseguran que esta medida ha provocado una caída de hasta el 70 por ciento en la afluencia turística.
Tras la protesta, varios comenzaron a trabajar sin chaleco, argumentando además que el material es incómodo y poco adecuado para las altas temperaturas del municipio.
No todos participaron. Algunos guías decidieron mantener el chaleco puesto y, de manera anónima, reconocieron que no se sumaron por miedo. En Tequila, incluso las protestas se hacen con cautela.
