El especialista en optometría, José Adrián Notario Sánchez, lanzó un llamado de alerta a la población sobre el peligro de la retinopatía diabética.
Esta afección, que daña los vasos sanguíneos de la retina, se ha consolidado como una de las principales causas de pérdida total de la visión en México, afectando a un rango de entre el 40% y el 60% de los pacientes diagnosticados con diabetes.
Es un problema que no distingue edades, aunque comúnmente se asocia con personas de la tercera edad, cualquier paciente diabético, sin importar su edad, corre el riesgo de sufrir daños oculares”.
José Adrián Notario Sánchez / optometrista. 
Explicó que, la enfermedad se manifiesta inicialmente a través de pequeñas hemorragias y exudados en las arterias del ojo.
“El problema se agrava porque a menudo la retinopatía no viene sola; se combina con cataratas y glaucoma, creando un cuadro clínico complejo. Una de las señas o sensación del paciente es ver opaco”.
Según la experiencia clínica del especialista, otras señales progresivas que el paciente debe identificar: Manchas flotantes: La aparición de puntos oscuros en el entorno visual.
Salud interna antes que lentes, explicó que uno de los mitos más peligrosos es creer que un nuevo par de anteojos solucionará el problema.
“La mejoría visual está estrictamente ligada al control de la glucosa y a una alimentación adecuada. “Muchos pacientes llegan creyendo que con lentes verán mejor, pero si la salud interna del ojo está deteriorada por el azúcar, el lente poco puede hacer”.

Para quienes ya presentan un porcentaje de visión comprometida, el uso de filtros especializados como el Photogrey (contra rayos UV) y el Anti-blue (contra luz azul de dispositivos) es fundamental para proteger el resto visual remanente.
El optometrista instó a la ciudadanía a evitar la compra de lentes en la vía pública o establecimientos no profesionales, ya que esto termina afectando más la salud ocular.
Además, la recomendación es realizarse un examen de la vista al menos dos veces al año, no solo para ajustar la graduación, sino para monitorear la evolución de la salud de la retina.
