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Casos de leishmaniasis mantienen vigilancia sanitaria en Yucatán

Autoridades de Salud confirmaron la presencia de casos de leishmaniasis en Yucatán, enfermedad parasitaria transmitida por la picadura de mosquitos flebótomos, conocidos como moscos chicleros, lo que activó acciones de vigilancia sanitaria por su posible impacto en comunidades rurales del estado.

La leishmaniasis es causada por parásitos del género Leishmania, principalmente Leishmania mexicana en la región, y se transmite exclusivamente a través de la picadura de la hembra del mosquito del género Lutzomyia, activo principalmente al amanecer y al atardecer.

Datos epidemiológicos confirman la transmisión local en distintas zonas del estado, donde existen condiciones ambientales que favorecen la presencia del vector, como áreas húmedas, con vegetación densa y acumulación de materia orgánica, así como la coexistencia de reservorios silvestres.

En la Península de Yucatán predomina la forma cutánea localizada de la enfermedad, que inicia con una lesión indolora en la piel y puede evolucionar a una úlcera, comúnmente en orejas, nariz o extremidades; sin embargo, también existen formas mucocutáneas y viscerales que afectan mucosas u órganos internos como hígado y bazo.

Autoridades sanitarias señalaron que uno de los principales riesgos es el diagnóstico tardío, ya que las lesiones pueden aparecer semanas o meses después de la picadura, lo que complica su detección oportuna y aumenta el impacto social y económico, especialmente entre personas que trabajan en zonas rurales.

La prevención se centra en reducir la exposición al vector mediante el uso de ropa que cubra la piel, repelentes, mosquiteros y acciones de saneamiento básico en viviendas y comunidades, así como en la atención médica temprana de lesiones cutáneas persistentes, ya que no existe una vacuna humana contra esta enfermedad.