Las bajas temperaturas registradas en la península de Yucatán representan un riesgo grave para la salud de los loros en proceso de rehabilitación, advirtió el Centro de Difusión y Conservación Ambiental Proyecto Santa María en Mérida, al señalar que cuando el termómetro desciende hasta los 4 grados, las aves pueden sufrir estrés severo y enfermedades.
Ante este escenario, la asociación civil trabaja contrarreloj para proteger a los ejemplares de las corrientes de aire frío, mediante la fabricación e instalación de 80 dormideros especiales que permiten a los loros resguardarse durante la noche y en las horas de mayor descenso térmico.
Además, las aves están recibiendo multivitamínicos como medida preventiva para fortalecer su sistema inmunológico y reducir el riesgo de complicaciones derivadas del frío, una condición que ya ha generado afectaciones a la fauna silvestre en distintas zonas del estado.
Proyecto Santa María hizo un llamado a la ciudadanía para sumarse a estas acciones mediante donativos en especie, principalmente tablas de pino de 2.30 metros de largo por 25 o 30 centímetros de ancho, malla sombra en buen estado, así como bombillas de cerámica o lámparas de calor. También se puede apoyar con aportaciones económicas, recibiendo mayor información al número 99 92 47 78 41.
La asociación subrayó que los loros son particularmente vulnerables a las bajas temperaturas, ya que el estrés térmico puede comprometer seriamente su proceso de recuperación, especialmente en ejemplares que han sido víctimas del tráfico ilegal de fauna.
Proyecto Santa María es una asociación civil y una Unidad de Manejo Ambiental dedicada a la rehabilitación de loros extraídos ilegalmente de sus nidos para su venta como mascotas, con el objetivo de devolverlos a su hábitat natural. Estas aves se encuentran en peligro de extinción y su extracción, comercialización y compra están prohibidas por la ley.
