Skip to content

Lluvia de la Candelaria afectó plantaciones de rambután en Tuxtla Chico.

La lluvia sucedida el pasado 2 de febrero, Día de la Candelaria, puso nerviosos a los productores de rambután que esperan el estrés hídrico en sus cultivos para que pueda florecer y si continúa lloviendo ese momento no llegará y en consecuencia podría generar pérdidas en la producción.

El presidente de la asociación de productores de rambután del Soconusco y precursor de este cultivo exótico, Alfonso Pérez Romero, indicó que, en octubre y noviembre del año pasado llovió muy fuerte y no hubo ese estrés hídrico que requiere el rambután para florecer.

Agregó que los productores esperan que en febrero marzo no llueva como sucedió el lunes pasado, de lo contrario, el panorama de la cosecha 2026 no será alentadora, por el momento se prevé que la producción será larga y retardada, por lo que podría afectar el precio en el mercado.

Agregó que la zona más afectada por esta lluvia es Tuxtla Chico, municipio que tiene más terreno sembrado de rambután, y aunque la afectación no se puede revertir, los productores comenzarán nuevamente con el estrés hídrico y esperan que ya no llueva en febrero y marzo, de lo contrario la cosecha será parecida a que se obtuvo en el 2025.

De igual forma, aunque pudiera haber una mala producción, los rambutaneros esperan recobrar el precio en que se vendió el producto en 2025 que llegó hasta 34 pesos el kilo, aunque la producción sólo llegó a un 40%; finalmente, pidió a los productores que no decaiga el ánimo

Asimismo, al gobierno en sus tres niveles pedirles el apoyo y que volteen la vista a la producción de rambután, pues se necesita insumos fertilizantes e intervención para que se fortaleza el precio en el mercado nacional y de exportación.