La crisis financiera que enfrenta el sector petrolero en Tabasco ha derivado en el cierre de al menos una veintena de empresas y la pérdida de más de cinco mil empleos, denunció Eustacio Pérez García, presidente del Frente Amplio de Subcontratistas al Servicio de Pemex (FASP).
El representante empresarial atribuyó esta situación al retraso en los pagos por parte de Petróleos Mexicanos, señalando que los adeudos correspondientes a 2024 se pretenden liquidar bajo un esquema de pagos diferidos hasta por ocho años, lo que ha puesto en riesgo la viabilidad de numerosas compañías locales.
Pérez García detalló que, aunque durante 2025 se han realizado algunos abonos, estos no han beneficiado a todos los proveedores, lo que ha generado inconformidad entre los subcontratistas. Afirmó que existe una asignación desigual de recursos y que las nuevas obras continúan concentrándose en los mismos contratistas, dejando fuera a empresarios tabasqueños.
Ante este escenario, el Frente Amplio de Subcontratistas anunció que solicitará la intervención directa de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, con el fin de que se impulsen licitaciones abiertas para empresas locales, como una alternativa para reactivar el sector, contener más cierres y evitar nuevos despidos.
