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El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, realizó el primer trasplante de cara del mundo con una donante que recibió la eutanasia a una mujer que sufrió una grave necrosis tras una infección bacteriana

El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona hizo historia en la medicina al realizar con éxito el primer trasplante de cara en el mundo a partir de una donante que recibió la eutanasia, una intervención de máxima complejidad que devolvió la funcionalidad facial a Carme, una mujer que sufrió una grave necrosis tras una infección bacteriana.

La paciente perdió parte de la nariz, la maxila y la capacidad de respirar, hablar y alimentarse con normalidad, situación que la obligó a dejar de salir de casa. Tras el trasplante, realizado en el otoño de 2025, Carme ha recuperado sensibilidad, puede comer, beber, hablar y retomar su vida cotidiana.

En esta cirugía participaron cerca de 100 profesionales de distintas especialidades, quienes trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos, nervios periféricos y huesos faciales mediante técnicas avanzadas de microcirugía. El procedimiento permitió no solo restaurar la apariencia, sino devolver movilidad, sensibilidad y expresividad al rostro.

Este caso es único, ya que la donante, que tenía autorizada la eutanasia —legal en España desde 2021—, decidió donar sus órganos y también su rostro, un acto que el equipo médico calificó como de máxima generosidad y altruismo. Al tratarse de una donación planificada, fue posible realizar una reconstrucción personalizada con tecnología 3D, optimizando los resultados funcionales.

En el mundo se han realizado apenas 54 trasplantes de cara, seis en España, y tres de ellos en Vall d’Hebron, hospital que se mantiene a la vanguardia en este tipo de procedimientos, aún considerados experimentales y sujetos a estrictos criterios médicos, psicológicos y sociales.

Aunque los resultados son alentadores, especialistas advierten que existen riesgos como el rechazo crónico y el impacto emocional a largo plazo. Aun así, para Carme, el balance es claro: “me han devuelto una calidad de vida que no pensaba volver a tener”, afirmó.