Ante los recientes hechos de violencia registrados en Guanajuato, entre ellos el asesinato de once personas en Salamanca, el obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, llamó a las autoridades de los tres niveles de gobierno a impedir que el crimen organizado ejerza control en la entidad y a garantizar condiciones de seguridad para la población.
El jerarca católico expresó su preocupación por el impacto de la violencia en la vida cotidiana de las familias guanajuatenses y subrayó la necesidad de preservar la paz en espacios públicos, instituciones educativas, actividades deportivas y lugares de culto. Señaló que la sociedad requiere entornos seguros para desarrollar su vida comunitaria y mantener sus valores.
Díaz Díaz recordó que los hechos ocurridos en Salamanca han generado un profundo impacto social y permanecen en la reflexión de la Iglesia católica. Indicó que la Conferencia del Episcopado Mexicano manifestó su dolor e indignación por la masacre registrada en un campo de futbol, al considerar que la violencia continúa lastimando de forma grave a la sociedad.
Finalmente, el obispo insistió en que estos crímenes no deben quedar impunes y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas. Reiteró su llamado a las autoridades para que asuman su responsabilidad de proteger la vida, la dignidad humana y los espacios sagrados, además de exhortar a la sociedad a trabajar de manera conjunta por la paz.
