Un auténtico balde de agua fría cayó en los escritorios del Atlas en pleno torneo. La salida de Germán Berterame rumbo al Inter Miami de la MLS provocó un efecto dominó en el mercado: Rayados se lanzó por Uros Durdevic, y el delantero de los Zorros se convirtió en una de las piezas más codiciadas a días del cierre de registros.
La operación se cerró en una cifra cercana a los 3 millones de dólares, y con ello el Atlas pierde a su principal referente ofensivo. Djuka deja un hueco enorme en el ataque rojinegro: desde su llegada en el Apertura 2024, el serbio naturalizado montenegrino marcó 22 goles en Liga MX, además de convertirse en campeón de goleo, el primero en la historia del club.
Consciente del impacto deportivo que representa esta baja, la directiva atlista ya se mueve en el mercado en busca de un sustituto. Hay opciones realistas… y otras más ambiciosas.
El nombre que más ilusiona, aunque luce complicado, es el de Nicolás Ibáñez. El delantero argentino no entra en planes con Tigres y es visto como el refuerzo ideal para cargar con el peso del gol en el Atlas. El gran obstáculo es su alto salario, una barrera importante para las finanzas rojinegras.
Otra alternativa que se analiza es la de Jesús Ocejo, atacante mexicano de Santos Laguna y ex campeón de goleo en la Liga de Expansión con Leones Negros. Con los Guerreros, Ocejo ha tenido poca regularidad ofensiva, con apenas tres goles en el último año, pero es un perfil que gusta por su movilidad y conocimiento del medio.
El tiempo apremia. Atlas deberá tomar una decisión en cuestión de horas para cerrar a su nuevo delantero y no quedar tan desarmado en el frente de ataque del equipo que dirige Diego Cocca, en un torneo que ya de por sí se ha complicado desde los escritorios.
