El llamado caregiver burnout “agotamiento del cuidador” está lejos de ser una anécdota. La Organización Mundial de la Salud advierte que la falta de apoyo sostenido puede derivar en deterioro cognitivo, ideación suicida y colapso funcional en cuidadores a largo plazo.
En una vivienda de Mosman Park, un suburbio acomodado de Perth, la policía encontró los cuerpos sin vida de cuatro personas, dos adultos y dos adolescentes, junto a sus mascotas domésticas. El caso fue confirmado oficialmente por las autoridades y desde el primer momento quedó claro que no se trataba de un hecho aislado ni de una escena criminal convencional, sino de una tragedia familiar de enorme complejidad.
La magnitud del suceso, unida al perfil de la familia y a las circunstancias que lo rodean, abrió un debate nacional sobre salud mental, discapacidad severa y los límites de los sistemas de apoyo institucional.
Las autoridades identificaron a los fallecidos como Jarrod Clune y Maiwenna Goasdoue, y a sus hijos Leon, de 16 años, y Otis, de 14. Según confirmaron familiares, ambos adolescentes estaban diagnosticados con trastorno del espectro autista severo, con necesidades complejas y una dependencia casi total para las actividades básicas de la vida diaria. Quienes conocían a la familia describieron años de dedicación absoluta al cuidado de los hijos, en un contexto de exigencia constante y desgaste acumulado.
Uno de los elementos más impactantes del caso fue la nota colocada en la puerta de la vivienda. En ella se advertía a las autoridades que no ingresaran sin la preparación adecuada. La policía de Australia Occidental confirmó oficialmente la existencia del mensaje y lo interpretó como un intento deliberado de anticipar y mitigar el impacto emocional que tendría el descubrimiento de la escena.
No se trataba de una nota impulsiva ni confusa, sino de un gesto que reforzó desde el inicio la idea de planificación.
Desde las primeras horas, los investigadores trataron el caso como un homicidio–suicidio familiar, hipótesis que sigue vigente. No se encontraron armas de fuego ni indicios de violencia externa, lo que permitió descartar rápidamente la participación de terceros.
Las investigaciones preliminares apuntan al uso de métodos no violentos, como una sedación previa y una posible asfixia por gas. Los resultados forenses completos aún no han sido publicados, pero la policía describió el episodio como una “despedida silenciosa”, cuidadosamente planificada.
Además de la nota visible en la entrada, se confirmó la existencia de documentación adicional con instrucciones detalladas. Su contenido no ha sido divulgado por razones legales y éticas, pero su sola mención refuerza la interpretación de un acto premeditado y no impulsivo.
El caso de Mosman Park no puede entenderse sin su contexto estructural. Numerosos estudios científicos han documentado que los cuidadores principales de personas con autismo severo y conductas complejas presentan tasas significativamente más altas de depresión, ansiedad, trastornos del sueño y agotamiento crónico (Journal of Autism and Developmental Disorders).
En Australia, el National Disability Insurance Scheme (NDIS) fue concebido como una reforma ambiciosa para ofrecer apoyos personalizados a personas con discapacidad. Sin embargo, auditorías oficiales han señalado reiteradamente problemas de burocracia, retrasos y dificultades para familias con casos de alta complejidad, especialmente en lo que respecta al acceso al respite care, el apoyo temporal que permite a los cuidadores descansar.
Investigaciones académicas coinciden en que este tipo de asistencia es clave para prevenir crisis familiares, pero suele ser insuficiente o intermitente.
Amigos y familiares de la pareja declararon que la familia llevaba años solicitando mayor apoyo estructural. Describieron un estado de agotamiento físico y emocional extremo, y la sensación persistente de estar solos frente a una carga que no disminuía con el tiempo.
Tras el caso, activistas y expertos repitieron una expresión que se volvió central en el debate público: “caer por las grietas del sistema”. Se refiere a familias cuyas necesidades son tan complejas que no encajan en los parámetros administrativos estándar y quedan, en la práctica, parcialmente desatendidas.
