La tradición católica de vestir al Niño Dios, tiene muchos años, se realiza el día de febrero cuando se recuerda a través de los Evangelios, que Jesús fue presentado en el templo.
Con tiempo de anticipación, se lleva al Niño a los talleres en donde elaboran la ropa para estas imágenes, o con personas que se dedican a esta actividad.
Cada persona decide el atuendo, dependiendo de sus creencias, al santo que se le tenga devoción o la situación por la cual esté pasando, como lo expresó doña Floricely Gopar .
Así también, Doña Beatriz indicó que con amor y fe, esta tradición les fue enseñada por sus abuelos a sus padres y ahora lo continúan haciendo.
Otros feligreses indicaron que la traición es muy antigua, y está basada en la fe católica.
La mayoría de los feligreses tras acudir a la misa se reunieron con familiares y amigos para compartir los tradicionales tamales.
