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Sopes caseros mexicanos: tradición, sabor y cocina con calma

La cocina mexicana tiene algo profundamente reconfortante: no solo alimenta el cuerpo, también conecta con recuerdos, familia y hogar, por lo que cualquier día es perfecto para regresar a recetas tradicionales, como los sopes caseros, que se preparan sin prisas y se disfrutan aún más.

Los sopes son sencillos, versátiles y muy rendidores, puedes adaptarlos a lo que tengas en casa y convertirlos en una comida completa y deliciosa.

📝 Ingredientes (para 10–12 sopes)

Para la masa:

  • 2 tazas de harina de maíz nixtamalizada

  • 1/2 taza de harina todo uso de trigo
  • 1 ½ tazas de agua tibia

  • 1 pizca de sal

Para la base:

  • 1 taza de frijoles refritos (pueden ser negros o bayos)

  • Aceite vegetal o manteca (opcional, para freír ligeramente)

Para acompañar (puedes variar):

  • Lechuga finamente picada

  • Queso fresco desmoronado

  • Crema mexicana

  • Salsa roja o verde

  • Pollo deshebrado, carne molida guisada o chorizo

  • Cebolla y cilantro picados

👩‍🍳 Preparación paso a paso

  1. Prepara la masa. En un recipiente grande, mezcla las harinas con la sal y agrega el agua poco a poco hasta obtener una masa suave, manejable y que no se pegue a las manos.

  2. Forma las bolitas. Divide la masa en porciones del tamaño de una pelota de golf o de tu elección.

  3. Aplana y cuece. Aplana cada bolita formando tortillas gruesas, coloca sobre el comal caliente y cuécelas, primero por un lado y cuando comience a humear voltea por el otro, hasta que estén firmes pero suaves.

  4. Forma el borde. Mientras aún estén calientes, pellizca los bordes para crear una orilla que sostenga el relleno.

  5. Dora ligeramente (opcional). Puedes freírlos ligeramente en aceite si es que lo deseas para darles más sabor o dejarlos tal cual si prefieres una versión más ligera.

  6. Arma los sopes. Unta frijoles refritos, agrega el guiso de tu elección, lechuga, queso, crema y salsa.

💡 Consejos prácticos

  • Si la masa se reseca, humedece tus manos con agua o añade un poco de agua tibia hasta que quede la textura deseada.

  • Puedes hacerlos más pequeños para servir como botana.

  • Acompáñalos con agua fresca natural para una comida equilibrada.

Cocinar sopes es un acto de paciencia y cariño, es tocar la masa, oler el comal y recordar que cocinar también puede ser terapéutico.

Nota
Este contenido es únicamente informativo y no promueve ninguna religión, ante cualquier duda nutricional o condición de salud específica, consulta siempre con un especialista.