Automovilistas de Prolongación Colón exigen que concluyan las obras, tras una ola de llantas ponchadas y daños a vehículos por el mal estado de la vialidad.
La Prolongación Colón, en su cruce con Camino Real a Colima, continúa generando molestia entre vecinos y automovilistas. Aunque la vialidad ya fue reabierta, las obras de rehabilitación siguen inconclusas tras más de ocho meses de trabajos.
Baches, desniveles y tramos sin terminar provocan constantes ponchaduras, accidentes menores y un severo caos vial, especialmente en las horas pico, cuando cientos de vehículos buscan incorporarse hacia el centro de Santa Anita y la vialidad principal.
A esto se suma que, ante los cierres parciales y la desesperación de algunos conductores, varios automovilistas utilizan la banqueta como carril alterno, poniendo en riesgo a peatones.
Por si fuera poco, el semáforo de la vialidad no funciona, generando más preocupación a las y los vecinos de la zona.
Mientras tanto, automovilistas siguen pagando el precio de una obra sin concluir y comerciantes ven cómo una vialidad pensada para mejorar la movilidad se ha convertido en sinónimo de tráfico, accidentes y llantas ponchadas.
