La inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones para el sector del autotransporte en el Bajío, una región clave para la economía del país. Así lo advirtió Jaime García Almanza, vicepresidente regional Bajío de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga.
El líder transportista señaló que entidades como Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, Zacatecas y San Luis Potosí enfrentan una creciente presencia de grupos delictivos, lo que ha convertido varias carreteras en zonas de alto riesgo no solo para la carga, sino también para los operadores.
Destacó que uno de los puntos más conflictivos continúa siendo el corredor Celaya–Salamanca, donde los robos se mantienen de manera constante, así como tramos carreteros hacia San Luis Potosí y las vías que conectan con el Estado de México, consideradas focos rojos.
García Almanza explicó que los transportistas han identificado un modus operandi en el que delincuentes dan aviso del traslado de mercancías para interceptar los camiones apenas salen de zonas industriales.
Ante este panorama, el sector participa de manera permanente en mesas de trabajo con autoridades municipales, estatales y federales, como la realizada recientemente en Celaya con el C4, con el objetivo de cerrar brechas, aumentar el patrullaje y mejorar la coordinación interinstitucional.
Subrayó que la delincuencia no respeta límites territoriales, por lo que insistió en la necesidad de una estrategia conjunta entre estados para reducir los robos en carreteras del Bajío.
