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Busca Meta informar a usuarios sobre sus centros de datos

Meta ha desembolsado 6,4 millones de dólares en una campaña publicitaria entre noviembre y diciembre del año pasado para convencer a la opinión pública estadounidense de las bondades de sus centros de datos, según el New York Times. Los anuncios, emitidos en ocho capitales estatales y en Washington D.C., mostraban imágenes idealizadas de pueblos americanos revitalizados gracias a estas instalaciones.

Existe un rechazo social cada vez más significativo sobre la instalación de centros de datos dedicados a IA, sobre todo por el impacto que suponen en cuanto al desmesurado consumo de recursos básicos como luz y agua. Y claro, primero hay que convencer de que son clave para que Meta y el resto de grandes tecnológicas puedan continuar con sus operaciones.

La campaña de Meta. Según comparte el medio, los anuncios presentaban historias emotivas sobre Altoona (Iowa) y Los Lunas (Nuevo México), dos localidades donde Meta opera centros de datos. Con música de guitarra y planos de granjas y campos de fútbol americano, los vídeos prometían empleo y prosperidad. “Estamos trayendo trabajos aquí, para nosotros y para nuestra próxima generación”, decía la voz en off.

Según Michael Beach, director ejecutivo de Cross Screen Media, Meta “podría haber comprado estos anuncios con el objetivo de influir en decisiones políticas y llegar a legisladores”. Ryan Daniels, portavoz de Meta, se limitó a afirmar al NYT que la compañía paga los costes completos de la energía que utilizan sus centros de datos, sin hacer comentarios sobre la campaña publicitaria.

Meta no está sola. Tal y como cuenta NYT, Amazon financia una campaña similar en Virginia a través de Virginia Connects, una organización sin ánimo de lucro creada por Data Center Coalition. Desde el medio Financial Times apuntan además que otros operadores como Digital Realty, QTS y NTT Data también están actuando de manera más intensa para defender la construcción de nuevas instalaciones.

Resistencia. En Estados Unidos, el rechazo social ha provocado la cancelación de proyectos multimillonarios en Oregon, Arizona, Misuri, Indiana y Virginia. El senador demócrata Chris Van Hollen explicaba al NYT que el asunto se ha convertido en algo “prioritario en el Capitolio” cuando sus votantes empezaron a quejarse masivamente de las facturas eléctricas.

Tal y como comparte el medio, este mes, Van Hollen presentó una ley para regular el consumo energético de los centros de datos. Incluso el presidente Donald Trump se pronunció al respecto: “Las grandes empresas tecnológicas que los construyen deben pagar su propio camino”, escribía hace unas semanas en Truth Social.

Factura de la luz. Los centros de datos se han convertido en infraestructuras críticas para el desarrollo de la inteligencia artificial, pero cada vez hay más tensión social sobre la instalación de los mismos. En octubre, Bloomberg contaba que en los últimos cinco años el precio mayorista de la electricidad en zonas cercanas a grandes concentraciones de centros de datos en Estados Unidos había aumentado hasta un 267%. En Baltimore, los residentes pagaban 17 dólares por megavatio-hora en 2020; en 2025 esa cifra alcanza los 38 dólares.

Por otro lado, el medio demostraba en su investigación que el 70% de los puntos donde se registraron aumentos de precios en la electricidad se encontraban a menos de 80 kilómetros de centros de datos con actividad significativa. Desde Bloomberg estiman que la demanda energética de estas instalaciones en Estados Unidos se duplicará para 2035, convirtiéndose en el mayor incremento desde los años 60.

La situación en España. Nuestro país también experimenta un auge en la construcción de centros de datos. La Comunidad de Madrid, paradójicamente la región con mayor déficit energético de España, concentra buena parte de estos proyectos y se espera que alcance una potencia de 1,7 gigavatios en 2030. La consultora CBRE señalaba en un informe que “no existe un inversor, un operador o una tecnológica grande que no tenga en sus planes estratégicos establecer su proyecto de centro de datos en el mercado ibérico”.

Madrid, junto a Barcelona, compiten ya con ciudades como Milán, Zúrich o Berlín, aunque todavía lejos del grupo líder europeo en cuanto a capacidad de potencia formado por Fráncfort, Londres, Ámsterdam, París y Dublín.

Lo que nos espera. Según Bloomberg, las previsiones apuntan a que los centros de datos consumirán más del 4% de la electricidad mundial en 2035. Si estas instalaciones fueran un país, serían el cuarto en consumo energético, solo por detrás de China, Estados Unidos e India. Mientras tanto, las grandes tecnológicas ya exploran soluciones como reactores nucleares modulares (SMR) para alimentar sus instalaciones, o enviar los centros de datos al espacio.