Al menos 11 personas murieron y varias más resultaron heridas después de que hombres armados abrieran fuego en un campo de fútbol amateur en la comunidad de Loma de Flores, cerca de Salamanca, en el estado de Guanajuato, México.
El ataque ocurrió al terminar un partido, cuando los agresores —que llegaron en varios vehículos— dispararon de forma indiscriminada contra jugadores y espectadores, según testigos.
Las autoridades locales y federales activaron un operativo conjunto para atender a las víctimas, asegurar la zona e iniciar la investigación. La gobernadora de Guanajuato, Libia García, condenó los hechos y prometió reforzar la seguridad en la región, que, pese a una disminución reciente en homicidios, sigue siendo afectada por la violencia del crimen organizado.