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Cómo saber si una planta necesita agua o descanso (y no más cuidados)

Una de las causas más comunes de plantas dañadas no es la falta de atención, sino el exceso, regar de más, mover constantemente la planta o intervenir sin observar puede ser más perjudicial que olvidarse un poco, las plantas, como las personas, también necesitan pausas.

No todas las plantas quieren lo mismo

Cada planta tiene su propio ritmo, algunas requieren riego frecuente, otras prefieren que el sustrato se seque por completo antes de volver a recibir agua, regar “por rutina” suele ser el primer error.

Antes de regar, es importante observar, una planta con sed suele mostrar señales claras: hojas caídas, textura blanda, sustrato seco al tacto, introducir un dedo en la tierra es una de las formas más simples de saber si realmente necesita agua.

Si la tierra aún está húmeda, es mejor esperar.

Cuando el problema no es la falta, sino el exceso

Hojas amarillas, tallos blandos, mal olor en la tierra o caída constante de hojas pueden indicar exceso de riego, en estos casos, la planta no necesita más cuidados, sino descanso, dejar de regar por unos días puede ser más beneficioso que seguir insistiendo.

El valor del descanso vegetal

Las plantas también atraviesan periodos de menor crecimiento, en estos momentos, requieren menos agua, menos fertilizante y menos intervención, respetar esos ciclos ayuda a que se mantengan sanas.

Cuidar no siempre es hacer más, a veces es hacer menos, el mejor consejo para el cuidado de plantas es simple: observar. Cada hoja, cada cambio, cada textura comunica algo, aprender a leer esas señales transforma la relación con ellas.


Este contenido es únicamente informativo y no promulga ninguna religión. Para temas relacionados con jardinería especializada o cuidado de plantas específicas, se recomienda acudir con un especialista capacitado.