Un grupo de médicos en Minnesota alertó sobre una preocupante disminución en la asistencia a hospitales y centros de salud, derivada del temor que generan los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE. De acuerdo con los especialistas, pacientes están cancelando citas médicas e incluso evitando acudir a urgencias por miedo a ser detenidos.
Los médicos han señalado que esta situación ha afectado especialmente a mujeres embarazadas, quienes han dejado de asistir a controles prenatales, además de registrarse un aumento de partos en casa sin condiciones seguras. En algunos casos, mujeres han tenido que dar a luz solas, ya que sus familiares también temen acudir a hospitales.
El personal de salud advierte que esta política del miedo no solo pone en riesgo a comunidades migrantes, sino que representa un problema de salud pública, ya que retrasa diagnósticos y tratamientos urgentes. Médicos y organizaciones civiles insisten en que los hospitales deben ser espacios seguros donde la atención médica esté por encima de cualquier situación migratoria.
