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39 fallecidos en grave accidente de trenes en Adamuz

La colisión de dos trenes de alta velocidad en Córdoba es el cuarto más grave registrado en España. Ayer a eso de las 19:45, un tren Iryo descarriló en Adamuz, Córdoba, colisionando con un Alvia de árenle que transitaba por la línea ferroviaria paralela. Las autoridades hablan de al menos 39 fallecidos y más de 100 heridos. Los equipos de rescate buscan más víctimas entre los vagones siniestrados.

La Unidad Militar de Emergencias (UME) y del Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) han intensificado desde esta mañana las labores de rescate y búsqueda de supervivientes o fallecidos en el lugar donde el pasado domingo descarrilaron dos trenes de alta velocidad.

Un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 18:40 horas con destino a Puerta de Atocha con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones a las 19:39 horas e invadió la vía contigua por la que en ese mismo momento circulaba otro convoy de Renfe con destino a Huelva, que también descarriló.

Los vagones del Iryo impactaron contra los dos primeros vagones del Alvia de Renfe, que salieron despedidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.

El accidente ha causado el fallecimiento de al menos 39 personas y es ya el siniestro ferroviario más grave en España desde 2013, año en el que un Alvia que conectaba Madrid con Ferrol se salió en una curva en Angrois, cerca de Santiago de Compostela, a causa de un exceso de velocidad. En la tragedia fallecieron 80 personas y otras 145 resultaron heridas.

Se aplica el Protocolo nacional de actuación en sucesos con víctimas múltiples. Y se incorporarán expertos del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil encargados de identificar los fallecidos en el siniestro, tanto por huellas como en ADN.

De igual modo, se ha activado el centro de asistencia a las víctimas, que se encuentra localizado en la Comandancia de la Guardia Civil de Córdoba, donde los familiares deben acudir para recabar cualquier información, aportar datos o consultar todo aquello que puedan necesitar.

En las estaciones afectadas se han ubicado puntos de información para los familiares y se ha habilitado un grupo de Asistencia Psicológica en Madrid, Córdoba, Huelva y Sevilla para atender a las víctimas y familiares del accidente de Adamuz.

También se ha activado el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares (PAVAFF). En la estación madrileña de Atocha, en Madrid, también se mantiene activa una unidad asistencial y de apoyo psicológico para atender a cualquier persona que pueda acudir.

Durante la noche y la madrugada se ha activado un amplio operativo para atender a los viajeros y familiares que fueron llegando a la estación procedentes de los trenes siniestrados.

Por el momento, las causas del siniestro se desconocen y la investigación sigue en curso, aunque el presidente de Renfe ya ha descartado que el suceso se deba a un error humano o a una velocidad excesiva del tren. Como principales hipótesis se barajan un fallo en el convoy o en la vía, y será la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios -un organismo independiente aunque adscrito al Ministerio de Transportes- quien se encargue de las pesquisas.

También se ha explicado que la tragedia entre ambos trenes debió producirse en apenas 20 segundos: “El sistema de LZB está equipado de tal manera que cuando hay un obstáculo en la vía se bloquea el surco e impide la circulación y ordena el frenado de emergencia al tren. Pero al parecer, el intervalo de tiempo entre un tren y otro que se cruzaban en sentidos contrarios ha sido de 20 segundos y, por lo tanto, es imposible que actúe ese mecanismo”.

Según han informado fuentes de Iryo, el tren que ha descarrilado había sido revisado el pasado 15 de enero, hace tan solo cuatro días, y se fabricó en 2022. Aunque se trata de dos trenes de características diferentes, son dos modelos punteros en el mercado.