“Los San Francisco 49ers demostraron de qué están hechos al eliminar a los vigentes campeones, los Philadelphia Eagles, con un vibrante marcador de 23-19. Los 49ers superó las lesiones de figuras clave como George para llevarse un triunfo heroico. La ofensiva encontró en Demarcus Robinson a su gran motor con 111 yardas, mientras que una jugada maestra con Christian McCaffrey terminó por sepultar las esperanzas de los locales en el último cuarto.”
A pesar de las dos intercepciones de Brock, el mariscal mostró temple de acero para cerrar con 262 yardas y dos pases de anotación. La defensiva, por su parte, resistió los embates finales de Jalen Hurts, sellando una victoria que los catapulta directamente a la Ronda Divisional contra los Seahawks. Sin embargo, el triunfo dejó un sabor agridulce por la baja de George, quien sufrió una lesión en el tendón de Aquiles. Aun así, San Francisco confirmó que tiene la profundidad necesaria para pelear por el Super Bowl, consolidándose como el equipo más fuerte de la Conferencia Nacional.
