Para evitar que el ganado robado sea comercializado después para el sacrificio y posteriormente vendido en canal en los mercados públicos de la ciudad, es necesario que cuenten con el arete distintivo, tal como lo indica la Norma Oficial Mexicana NOM-001 que es obligatoria desde el 1 de febrero de 2017.
El arete es una medida de protección al animal, es un sistema de identificación que aplica, además del ganado bovino para identificación de colmenas; el arete amarillo permite identificar la procedencia del animal o colmena, de quiénes son, dónde están y a dónde van, cuántos son los principales centros de producción vaca-becerro, asimismo saber con exactitud la cantidad de animales y registro de áreas con que se cuenta en la industria de la ganadería.
En teoría, los aretes que se colocan en las orejas del ganado permiten conocer el origen del animal, acceder a todos los mercados nacionales e internacionales y contar con todos los programas de apoyo.
Es por ello, que es importante que los centros de sacrificio animal como el Rastro Municipal de Tapachula, cuenten con esas medidas de identificación, para así combatir juntos con la autoridad el abigeato.
Según estimaciones de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, cada año, circulan hacia el centro del país, alrededor de un millón 300 mil cabezas de ganado, la gran mayoría de estas reses es de manera irregular, sin registro y seguramente proveniente de los países de Centroamérica.
Además, diariamente la población de Tapachula y de municipios aledaños consumen carne de cerca de 100 reses, que no reciben una inspección sanitaria, por lo que dichas consideraciones, atentan contra la salud de los consumidores, es por ello que, resulta necesario que los animales que son sacrificados tengan la identificación plena de su origen.
