El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este miércoles la suspensión temporal de la tramitación de visados de inmigrante para ciudadanos provenientes de 75 países, al argumentar que un alto número de solicitantes se convierte en beneficiario de apoyos sociales financiados por los contribuyentes estadounidenses.
La información fue difundida a través de la cuenta oficial del organismo en la red social X, donde se señaló que la medida busca evitar lo que calificaron como un uso “inaceptable” de la asistencia pública por parte de nuevos inmigrantes. En ese contexto, el Departamento de Estado indicó que se trabaja para garantizar que no se abuse de la “generosidad del pueblo estadounidense”.
Entre los países incluidos en la suspensión figuran Somalia, Haití, Irán y Eritrea, cuyos migrantes fueron catalogados por la dependencia como una “carga pública” al momento de su llegada. La lista también contempla a naciones como Rusia, Afganistán, Brasil, Irak, Egipto, Nigeria, Tailandia y Yemen, así como varios países de América Latina, entre ellos Cuba, Colombia, Guatemala, Nicaragua y Uruguay.
México no aparece entre los países afectados por esta disposición, de acuerdo con la información oficial difundida por las autoridades estadounidenses.
El Departamento de Estado precisó que la suspensión permanecerá vigente hasta que el gobierno estadounidense pueda asegurar que los nuevos inmigrantes no representen una carga económica para el país. Asimismo, subrayó que la medida no aplica para quienes soliciten visas de no inmigrante, como las de turismo o negocios.
No obstante, la administración del presidente Donald Trump reiteró su compromiso de reforzar los procesos de verificación, incluyendo la revisión del historial en redes sociales de todos los solicitantes de visa. El comunicado concluye señalando que la actual administración “siempre antepondrá los intereses de Estados Unidos” en materia migratoria.
